domingo, diciembre 09, 2007

Cómo reducir daños y ganar enemigos

El desarrollar prácticas de reducción de daños no es sólo una estrategia de intervención que implica un "cambio de switch" de las autoridades y los gestores de políticas públicas de drogas sino que también de los ciudadanos que no usan drogas a los que cuesta convencer y sumar a la intervención porque muchas veces priman en ellos los estereotipos y prejuicios hacia los usuarios. Un ejemplo de ello lo muestra la experiencia de InSite en Vancouver, British Columbia, Canadá. Se trata de una de las experiencias más conocidas en el campo de la aplicación de programas de reducción de daños con usuarios de inyectables. Si bien la "Harm Reduction" es política de la ciudad de Vancouver hace ya más de cinco años, como muestra el siguiente artículo, no ha estado exenta de dificultades que incluyen la oposición de buena parte de los vecinos y residentes del barrio del Downtown East Side.

Referencias:

Drogas en Canadá: cómo reducir daños y ganar enemigos

Insite: Canada's landmark safe injecting program at risk

sábado, diciembre 08, 2007

Ya viene la Declaración de Santiago


La semana recién pasada se realizó en Santiago, y organizado por la Red Chilena de Reducción de Daños, el Primer Congreso Nacional de Reducción de Daños. Como resultado del congreso se generaron dos grandes productos. Por un lado, el primer manifiesto por la Reducción de Daños de los que trabajamos con dicho enfoque, denominado la Declaración de Santiago y la creación, a siete años de la constitución de la Red de Reducción de Daños en Chile, de una primera mesa de trabajo que incorpora por primera vez a los actores de la política pública incluyendo a Conace y Minsal a través de CONASIDA.

Pronto más antecedentes de los resultados de este evento...

martes, diciembre 04, 2007

El "problema de la droga" y los jóvenes


Una nueva columna de nuestro amigo Ibán De Rementería

EL PROBLEMA DE LA DROGA ENTRE LOS JÓVENES

por Ibán de Rementería

La construcción que se ha venido haciendo del problema de las drogas hace aparecer a los jóvenes como sus más importantes consumidores y por lo mismo como los principales protagonistas de la delincuencia, más aún, esta representación social de los jóvenes como adictos y delincuentes es asumida por los propios jóvenes. La virtud de la V Encuesta Nacional de Juventud del Instituto Nacional de la Juventud (INJUV), recientemente publicada, es que pone de presenta la construcción del problema de las drogas a partir de hacer evidente la profunda contradicción que expresan los jóvenes entre su percepción subjetiva y la percepción objetiva que tienen sobre el problema de esas sustancias. Cuando los jóvenes son preguntados a propósito de la representación que ellos tienen de la juventud, su percepción subjetiva, de cuál es el principal problema que los afecta, un 44,5% responde que el exceso de alcohol y drogas, ocupando el primer lugar de sus preocupaciones, luego las oportunidades de trabajo, seguido de la delincuencia. No obstante, cuando ellos son preguntados por cuál es la principal dificultad que sufren directamente, la percepción objetiva, sólo un 4.1% menciona la ingesta excesiva de alcohol y drogas, en el décimo lugar, para los jóvenes la primera dificultad real que padecen es el desempleo, luego el acceso a la educación, seguido de las deudas y los problemas económicos. La contradicción entre ambas percepciones sobre el problema de las drogas entre los jóvenes es posible de contrastar con la información que produce el CONACE sobre estos consumos, en 2004 los jóvenes que habían usado drogas en el último mes llegó al 9,4%, en 2006 debe haber llegado a 10%, las autoridades médicas estadounidenses estiman que un 40% de estos podrían tener problemas con estas sustancias, por lo tanto la cifra de 4.1% de dificultades específicas por la ingesta excesiva de alcohol y drogas parece más cercana a la realidad, que la preocupación del 44,5% de los consultados por la misma conducta entre los pares de su grupo de edad. La transversalidad del populismo penal hace que sectores facilistas y oportunistas tanto de la oposición o la Alianza como del Gobierno y la Concertación pongan de relieve el problema significativo de la seguridad ciudadana como el más grave del país, así como el asunto del consumo y la provisión de drogas como otro de principales problemas nacionales, además, atribuyéndole sin fundamento cierto al consumo de esas sustancias la principal causa del delito, sobre todo entre los jóvenes. Todo esto con la sola finalidad de ganar prestigio y votos entre una población cada vez más atemorizada, intolerante y autoritaria debido a estas campañas. La equivocada afirmación de que existiría una correlación del 73% entre el consumo de drogas y las conductas delictivas es una errónea interpretación de un estudio de Paz Ciudadana que encontró esa relación entre los detenidos por los delitos de mayor connotación social en la Región Metropolitana, pero esos detenidos no son en ningún caso representativos ni del conjunto de los delincuentes, ni del conjunto de los que usan drogas, ni del conjunto de los que usan drogas y delinquen, sólo son representativos de aquellos que bajo sus efectos fueron detenidos, tanto más cuanto que en Chile, y en todo el planeta, el 95% de las denuncias que se hace por los principales delitos terminan sin sancionado alguno por su autoría. Es recurrente afirmar que la principal responsabilidad de esta representación social del consumo y la provisión de drogas como el primer problema nacional y causa predominante del delito en el país es de los medios de comunicación, ya que esta sería una manera fácil de vender noticias y elevar las audiencias de los programas informativos, además se atribuye a una especie de “morbosidad” del público por noticias terribles, cuando es apenas natural que la población se interese en particular por conocer los peligros que la acecha y poder reconocer los signos de sus amenazas y manifestaciones. El morbo aquí es autocuidado. Lo anterior es cierto pero la principal responsabilidad por este tipo de construcción de las representaciones del problema de las drogas y de la delincuencia es de las políticas públicas, debido a la concepción y tratamiento que hacen de ellos. Así tenemos que las políticas públicas sobre drogas prescinden de reconocer la profunda diferencia entre el consumo no problemático de ellas, que es mayoritario, y el problemático que sólo afecta a una pequeña minoría de los usuarios que de suyo son pocos. Asimismo las políticas públicas sobre la seguridad ciudadana se centran solo en las políticas criminales, es decir policial, penal y penitenciaria que no pueden prevenir el delito y prescinde de las políticas sociales que son las únicas que pueden prevenir las conductas delictivas. ___ Ibán de Rementería. Corporación Ciudadanía y Justicia

martes, noviembre 27, 2007

Primer Congreso de Reducción de Daños


PRIMER CONGRESO DE OPERADORES SOCIOSANITARIOS EN REDUCCION DE DAÑOS Y GESTION DE RIESGOS EN DROGAS Y VIH-SIDA”
Santiago, 29 de Noviembre 2007
Sede INACAP, Apoquindo 7282, Las Condes

Organiza: RED CHILENA DE REDUCCIÓN DE DAÑOS
§ Agrupación de Personas Viviendo con VIH/SIDA, VIVOPOSITIVO
§ Asamblea de Organizaciones y ONG’S con Trabajo en VIH/SIDA, ASOSIDA
§ Capítulo Chileno de Cárcel y VIH/SIDA

Financia: Fondo para el Desarrollo de la Sociedad Civil, División de Organizaciones Sociales, Ministerio Secretaria General de Gobierno.

JUEVES 29 DE NOVIEMBRE

08:30 - 09:00 INSCRIPCIÓN DE PARTICIPANTES
09:00 A 9:15 INAUGURACIÓN

Red Chilena de Reducción de Daños
División de Organizaciones Sociales, Ministerio Secretaria General de Gobierno
Red ASOSIDA
Red VIVO POSITIVO
Capítulo Chileno de Cárcel y VIH/SIDA

09:15 – 09:45 EXPOSICIÓN: DELITO, DROGAS Y CASTIGO.

Mauricio Salinas, Director Ciudadanía y Justicia

09:45 a 10:00 Debate

10:00-10:45 EXPOSICIÓN: METODOLOGÍAS Y PRÁCTICAS DE REDUCCIÓN DE DAÑOS
EN DROGAS

Remo Pompei, Coordinador Red Chilena de Reducción de Daños

10:45 a 11:00 Debate

11:00 – 11:45 PANEL: REDUCCIÓN DE DAÑOS Y GESTIÓN DE RIESGOS EN DROGAS

Paulo Egenau, Director Fundación Paréntesis
Iban de Rementería, Corporación Ciudadanía y Justicia
Mauricio Zorondo, Escuela de Formación en drogrodependencias, Pastoral de Drogas, Conferencia Episcopal, EFAD
Representante CONACE

Modera: Eduardo Bahamondes, Red Chilena de Reducción de Daños

11:45 − 12:00 Debate
12:00 – 12:20 CAFÉ

12:20− 13:00 EXPERIENCIAS DE REDUCCIÓN DE DAÑOS Y GESTIÓN DE RIESGOS EN VIH/SIDA

Jorge Carreño, Agrupación de Personas Viviendo con VIH/SIDA, VIVOPOSITIVO
Marco Becerra, Asamblea de Organizaciones y ONG’S con trabajo en VIH/SIDA ASOSIDA
Marcela Morales, Comisión Nacional del Sida CONASIDA, Ministerio de Salud
Marcela Romero, coordinadora Red Lac-Trans, Argentina

Modera: Héctor Núñez, Red Chilena de Reducción de Daños

13:00 − 13:20 Debate

13:20 – 13:50 PANEL: REDUCCIÓN DE DAÑOS SEXO Y CARRETE JUVENIL

Loreto Navarrete-Christian Matus, Red Chilena de Reducción de Daños
Raúl Zarzuri, Centro de Estudios Socioculturales, CESC

Modera: Krischna Sotelo, Capítulo Chileno de Cárcel y VIH/SIDA

13:50 – 14:00 Debate
14:00 – 15:00 ALMUERZO

15:00 − 15:45 PANEL: PROGRAMAS Y POLÍTICAS PÚBLICAS DE REDUCCIÓN DE DAÑOS Y GESTIÓN DE RIESGOS EN EL CONTEXTO INTERNACIONAL

Egidio Crotti, Director UNICEF Chile, Representante ONUSIDA
Sandra Batista, Directora Red Latinoamericana de Reducción de Daños, Brasil
Carola Lew, Coordinadora Regional Proyecto ONUDD, Brasil y Conosur

Modera Remo Pompei, Red Chilena de Reducción de Daños

15:45 – 16:00 Debate
16:00 -16:20 CAFÉ


16:20 – 17:00 PANEL: CÁRCEL Y DELITO

Leo Arenas, Capítulo Chileno de Cárcel y VIH/SIDA
Pedro Mendoza, Revista Cañamo
Representante Ministerio de Justicia- SENAME

Modera: Tamara Harcha, Fundación Paréntesis

17:00 – 17:15 Debate


17:15 – 17:50 TALLER: “PROPUESTAS A LA DECLARACIÓN DE SANTIAGO


18:00 Cierre de Actividades, Red Chilena de Reducción de Daños



“PRIMER CONGRESO DE OPERADORES SOCIOSANITARIOS EN REDUCCIÓN DE DAÑOS Y GESTIÓN DEL RIESGO EN DROGAS Y VIH-SIDA”
Santiago, 30 de Noviembre 2007
EDIFICIO DIEGO PORTALES SALA Nº 2
SANTIAGO

VIERNES 30 DE NOVIEMBRE, EDIFICIO DIEGO PORTALES SALA 2

10:00 – 10:30 Recepción de participantes

10:30 – 11:15 CONSTITUCIÓN DE MESA TÉCNICA DE REDUCCIÓN DE DAÑOS Y GESTIÓN DE RIESGOS

Remo Pompei, Red Chilena de Reducción de Daño
Eduardo Bahamondes, Red Chilena de Reducción de Daño
Jorge Carreño, Red VIVO POSITIVO
Marco Becerra, Red ASOSIDA
Marcela Morales, CONASIDA, Ministerio de Salud (confirmada)


11:15 – 11:30 LECTURA Y FIRMA DE LA “DECLARACIÓN DE SANTIAGO

11:30 – 11:50 Certificación del Congreso a participantes jornada sábado 29

11:50 – 12:30 Café y Cierre del Congreso

martes, septiembre 13, 2005

La Tolerancia Cero no da Resultado: Sociólogo y Jurista Argentina elegido para el Tribunal de la Haya


Interesante entrevista a Pedro David nos entrega el Diario Página 12, David Integrante de la Cámara de Casación Penal en Argentina, jurista y sociólogo acaba de ser nombrado con el voto de 159 países para sumarse al Tribunal Penal Internacional de La Haya. He aquí sus ideas sobre Justicia y Derechos humanos.


LA TOLERANCIA CERO NO DA RESULTADO

Por Irina Hauser
Está en contra de las penas duras, de la “cultura de la prisión preventiva” y de los juicios interminables. Así se presenta Pedro David, el camarista que acaba de ser nombrado con el voto de 159 países para integrar el Tribunal Penal Internacional de La Haya que juzga los crímenes de la ex Yugoslavia. Este jurista y sociólogo tucumano, de 76 años, hizo buena parte de su carrera en la Justicia salteña. El gobierno militar lo dejó cesante y vivió diecisiete años en el exterior. Desde 1992 integra la Cámara de Casación Penal, un tribunal que paradójicamente, ha sido proclive a poner trabas en las causas sobre las violaciones a los derechos humanos de la dictadura. David alienta una reforma en la Casación que maximice las garantías de todo acusado. Ahora tiene a cargo la revisión del caso AMIA.
–¿Cómo surgió su postulación para el tribunal internacional?
–Fue el Ministerio de Justicia. La gestión de Horacio Rosatti y María José Rodríguez me propuso ante Naciones Unidas.
–¿Va a dejar la Casación?. Su nuevo cargo no exige presencia constante por ser “ad litem”.
–Lo voy a poner a consideración de la Cámara y del Consejo de la Magistratura. Si puedo seguir sin entorpecer las funciones aquí lo haría. Si no, renuncio. Pero aún no sé en qué casos tendré que actuar.
–La Corte Suprema firmará un fallo que obligará a la Casación a revisar cualquier sentencia, incluidos los hechos y las pruebas, cuando un condenado lo pida. Es para acatar las disposiciones de la Corte Interamericana. ¿Acuerda con ese cambio?
–Es importante mejorar la calidad de los derechos de los justiciables y que no haya largas esperas. Los procesos penales en Japón duran 90 días. En la Argentina, según el Ministerio de Justicia, 44 meses. Los japoneses tienen un sistema acusatorio pleno. Presentan casos bien armados, sólo si tienen certeza de que habrá condena.
–Esa eficiencia parece impensable en la Argentina.
–Cada sistema tiene su lógica. Hay que apuntar a mejorar los plazos y las garantías. Para eso hacen falta recursos. Si no, en el plano de la realidad se cae todo.
–¿Lo dice porque Casación va a tener muchísimo más trabajo?. ¿Habrá que agrandar el tribunal?
–Si vamos a tener que conocer sobre cuestiones de hecho, va a haber más trabajo. Será necesario articular soluciones plurales, también en otras partes del proceso. Casación necesitará más recursos, pero también debería haber más tribunales intermedios. Los principios básicos son: bienvenidas las reformas que mejoren el garantismo y los recursos para concretarlas.
–De hecho, asegurar la doble instancia obligará a la Casación a ser un tribunal mucho más garantista de lo que ha sido históricamente.
–Yo creo, sin embargo, que hay una evolución sobre la protección de los derechos humanos y nuevas ópticas sobre el proceso penal. Los tribunales de derechos humanos de Naciones Unidas señalan nuevos rumbos que renuevan las teorías y alientan a los países a hacer reformas. La Cámara de Casación ha tenido la política de conciliar los recursos con la agilidad del proceso. Hay que mantener ese equilibrio.
–¿Por eso siempre buscó tratar pocos casos?
–El recurso de Casación, según el código procesal, es en sí acotado.
–¿Qué es el garantismo?
–Es el respeto de los derechos humanos fundamentales. Que cualquiera tenga acceso a la Justicia, inmediata y pronta, ayuda judicial si no tiene recursos y amparo. Se trata de mantener vivas las garantías de los pactos internacionales. En un Congreso reciente de Naciones Unidas, en Bangkok, hablé sobre los derechos humanos y el terrorismo internacional. Establecí que nunca se pueden avasallar las garantías, ni en el caso de terroristasgraves. Pero garantismo es también que haya soluciones equitativas: un acto terrorista no puede penarse igual que un delito individual.
–La Casación por lo general aceptó excarcelar a los represores de la dictadura. ¿Debió utilizar otro criterio por la gravedad de los delitos?
–Si no hay peligro de que la libertad se utilice para nuevos delitos o para la fuga la prisión preventiva se debe usar en casos acotados. Incluso los tribunales de La Haya han dado excarcelaciones en casos de delitos de lesa humanidad cuando había garantías suficientes para que no se fugaran. Desde ese punto de vista coincido con los criterios de la Cámara.
–La sala de Casación que usted integra le negó a los presos de La Tablada la revisión de su condena. ¿No desoyó la recomendaciones de la Comisión Interamericana (CIDH)?. ¿No son vinculantes esas disposiciones?
–En ese momento yo dije que no podía conocer el recurso por razones de procedimiento. No me opuse a la doble instancia. Toda la legislación sobre derechos humanos tiene que tener cabida en el país.
–¿Por qué la Cámara de Casación, en general, suele demorar las causas sobre crímenes de la dictadura militar?
–No tengo un cómputo de las causas. No podría asegurar que sea así.
–Este tribunal nunca se pronunció sobre las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, por ejemplo, pese a que tiene casos para hacerlo.
–No estoy en la sala que los trata. No conozco los detalles. Toda causa debe tener premura. No creo que haya habido un intento de demora.
–¿La Cámara de Casación es un tribunal conservador?
–La Justicia no es ni conservadora ni progresista. Nuestra obligación es lograr soluciones donde estén presentes el aparato jurídico y los mejores valores. Y ser imparciales.
–¿Qué le pareció el fallo de la Corte sobre las leyes de impunidad?
–Lo estoy estudiando con cuidado. La Corte ha establecido pautas muy importantes para todos los argentinos. Pero no me obligue a dar más precisiones porque el día de mañana me pueden recusar.
–Usted acaba de firmar una resolución que dice que la privación de la libertad de un menor debe ser un último recurso. ¿Se encarcela indiscriminadamente a los menores de edad?
–Nuestra cultura tendió a creer que los institutos eran reeducadores. Hay que poner en marcha otros mecanismos. Yo propicio una aplicación extensiva de la probation y otras alternativas a la prisión, pero no sólo para los menores.
–¿Qué cambiaría del régimen para menores?
–El 95 por ciento de los problemas de los menores tienen que ver con la pobreza crítica, la situación hogareña, la orfandad escolar y la falta de trabajo de los padres. Necesitamos políticas preventivas. El delito es resultante de la situación socioeconómica. Baja cuando hay holganza económica. La tolerancia cero no da ningún resultado.
–¿Por qué, en un fallo, usted convalidó la prisión perpetua para un menor de edad?. ¿No va contra la Convención de los Derechos del Niño?
–Desde un punto de vista procesal no acepté el recurso. No es que convalidé. En otro caso disminuí la pena de perpetua a quince años. Todo el régimen de menores debe ser reformado, pero no con parches.
–¿El endurecimiento de penas reduce el delito?
–Hay dos alternativas: hacer una prevención efectiva o ceder a la política del pánico. La segunda suele imponerse mostrando grandes delitos y creando una gran conmoción social. Todo el mundo sale a pedir endurecimiento de penas como si eso resolviera algo. Ni la pena de muerte ni las penas duras resuelven los problemas que deben ser analizados con perspectiva racional y humanista.
–¿Por qué las cárceles siempre están al límite y reina el maltrato?
–Hay países que usan más que otros la prisión. Japón con 170 millones de habitantes tiene 60 mil presos. Estados Unidos, con 270 millones de habitantes, tiene 2,4 millones de presos. Los japoneses implementan la política de alternativas y tienen un gran voluntariado para la probation.
–¿La Argentina sigue el modelo norteamericano?
–No sigue ninguno. Las prisiones provinciales tienen gran cantidad de detenidos y se violan las condiciones mínimas de tratamiento.
–¿A qué se debe?. ¿Es un problema de idiosincrasia, cultural, policial?
–No se encaminan las reformas con recursos adecuados y con estabilidad y la continuidad. América latina es una de las regiones del mundo con más alto índice de presos sin condena por las dilaciones del proceso penal. Este es el problema en la Argentina. Hay una cultura de la prisión preventiva que hay que disminuir. Con mediación, probation y soluciones comunitarias.
–¿Cuándo se expedirá la Cámara sobre el caso AMIA?
–No puedo hablar de casos que tengo en trámite porque prejuzgaría. Sólo puedo decir que el de AMIA es un caso muy complejo y tenemos un grupo de funcionarios trabajando exhaustivamente para dar una solución justa.